
S.XVII. Edward "Ned" Kynaston es la artista más famosa de Inglaterra. Las mujeres tienen prohibido actuar sobre los escenarios y Ned, aprovechando su belleza y su talento interpretativo, ha hecho suyos todos los papeles femeninos importantes de la escena teatral. Pero el Rey Carlos II está cansado de ver siempre a los mismos artistas interpretando las mismas tragedias.
Como nadie hace caso de su sugerencia de mejorar Othello con un par de buenos chistes, decide animar el cotarro permitiendo a las féminas pisar los escenarios. Con un espíritu algo menos progresista, decide a su vez prohibir que los hombres interpreten papeles femeninos...