
Process Patrol es un gestor de procesos activos en el sistema, especialmente útil cuando se trata de procesos pertenecientes a aplicaciones que no deseáis ejecutar y que por una razón u otra no hay manera de eliminar. Este programa se encarga de eliminar dichos procesos, renombrando a continuación el archivo de forma que cualquier intento posterior de ejecutarlo resulte totalmente inefectivo. Incluye también un gestor de procesos con el que se puede ir marcando aquellos que sean "seguros" (es decir, que permitáis su ejecución) y los que no lo son, o sea, los que queráis desactivar. Obviamente, esta selección requiere unos determinados conocimientos, a fin de saber qué procesos son susceptibles de ser eliminados ;)