
París, años 80. Un hombre que acaba de salir de prisión se ve rechazado por su mujer. Se inicia una violenta disputa ante la mirada estupefacta de sus tres hijas, testigos del drama que se producirá a continuación, que se salda con el suicidio del padre. París, en la actualidad. Sophie (Emmanuelle Béart), Céline (Karin Viard) y Anne (Marie Gillain), las tres hermanas, ya son adultas y viven cada una su vida.