
Miguelito Dávila es un joven de espíritu inquieto al que una enfermedad renal ha llevado a pasar una temporada en el hospital. Allí ha conocido a un hombre culto que le ha abierto la posibilidad de imaginar una vida mejor a través de la lectura, la poesía, la aventura interior. Miguelito piensa que un día podrá dejar su trabajo en una pequeña ferretería y ser poeta. En el verano en el que transcurre nuestra historia encuentra a Luli, su Beatriz, y comienza un idilio con ella. Será el mismo verano en el que, junto a sus amigos, un grupo cerrado compuesto por Babirusa, Paco Frontón y Moratalla, emprenda una andadura que va a resultar crucial en sus vidas.