
Para Bobby Darin (Kevin Spacey), actuar era su vida. Esto mantenía su corazón latiendo. Cogía vida en el escenario, también cuando estaba fuera de el. Con el corazón dañado por fiebre reumática, se suponía que no llegaría a cumplir los 15 años de edad. Pero cuando Polly (Brenda Blethyn), su madre, le enseña la felicidad que acompaña a la música, Bobby encuentra la inspiración que necesita para mantenerse vivo. Haciendo música, descubre un mundo mas allá de la enfermedad, donde talentos prodigiosos e imaginación, pueden superar un corazón dañado.