
Frank Martin es el mejor en el negocio. Este antiguo miembro de las Fuerzas Especiales se hace contratar como “transportista” mercenario para llevar mercancías (personas o cualquier otra cosa). Es muy simple, hace la entrega… sin hacer ninguna pregunta. Frank se ha trasladado del Mediterráneo francés a Miami, Florida, donde como favor hacia un amigo, está trabajando como conductor de la acaudalada familia Billings. Hay muy pocas cosas que puedan sorprender al transportista, pero el niño Jack Billings es eso precisamente, una de ellas...